Motivos Para Colocar un Micro Frente a tus Monitores

Tras el video sobre REW, en el que utilizaba un micro omnidireccional frente a mis altavoces para hacer las mediciones, tuve tiempo para reflexionar acerca de ese gesto. Esta simple acción de medir mi equipo y mi sala colocando un micro frente a mis altavoces.

Y, viendo lo útil que es para medir equipos y salas, me pregunté a mí mismo: ¿Cuándo puede resultar beneficioso hacerlo con un fin distinto?

Y pensé que enumerar los casos me ayudaría a hacerlo más a menudo. Pues tengo la sensación de que llevamos nuestro equipo al límite mucho menos de lo que deberíamos y, probablemente por eso, nos estamos perdiendo mejores resultados.

1. Mediciones.

Ya vimos la de sala. Pero también podemos medir la respuesta de nuestros previos usando un micro. Sólo hemos de pasar ruido rosa por los altavoces y conectar el micro a cada uno de los previos y ver qué se registra en nuestro disco duro y qué diferencias encontramos en las tomas.

También podemos ir alternando el micro y así medir la respuesta de cada pieza de nuestra colección.

Estos dos gestos nos darán más control sobre nuestro equipo, sin duda, y seremos capaces de elegir para cada escenario la mejor combinación posible.

2. Reverberación Natural.

En los casos donde tengamos muestras que no tienen una reverb natural y la necesitan, podemos hacerlas sonar por nuestros altavoces y capturar la señal rebotada en las paredes de una sala real (simplemente llevando el micro lejos de los altavoces para que capture más sala que señal original).

Así tendremos una nueva pista de audio que aportará una imagen tridimensional del instrumento, pero esta será natural ya que proviene de una habitación real, en vez de ser un plugin. Huelga decir que el resultado dependerá de la sala, pero quizás podamos irnos a una sala con una acústica especialmente interesante y así sumaremos recursos a nuestro proyecto.

De hecho, suele funcionar tratar esta nueva pista con EQ y compresión agresivas, porque suele dar la sensación de un espacio aún más grande y perceptible. No te cortes.

3. Realismo.

Para instumentos virtuales, especialmente instrumentos acústicos sampleados, un poco de señal pasada por un micro y devuelta al secuenciador puede ayudar a dar algo de vida y realismo a la pista en cuestión.

Se trata de hacer algo similar a cuando queremos reverb natural, aunque esta vez podríamos mover el micro alrededor de la habitación para encontrar un lugar donde tengamos un sonido que aporte y que mantenga la relación de fase con el original (queremos mejorarlo, no empeorarlo aún más).

4. Color y Tonos Complementarios.

Para señales con carencias o sumas muy pronunciadas, puede ser bueno usar un micro que justo potencie lo contrario. Por ejemplo, si tenemos una señal muy oscura y embarrada, podemos pasarla por un SM 57 que le dará un realce entre 3 y 6K. O para una señal muy brillante podemos usar un micro que apague un poco la zona de agudos y así mitigamos un poco los defectos sonoros de esa pista.

No parece algo muy útil de primeras eso de ir pasando pistas por un micro para devolverlas a la mezcla, pero puede ayudarte a sacar o a insertar esa pista que no deja de capturar tu atención en cada escucha.

5. Efectos.

Podemos también usar un micro para capturar nuestra señal de salida y pasar esta nueva pista por una reverb o delay eliminando la señal capturada. Así tendremos la pista original y una cola de reverb lanzada por la pista capturada con el micro y que, por tanto, tendrá un carácter marcado por el micro en cuestión.

Otro truco puede ser pasar la señal del micro por un pedal / efecto antes de devolverla al ordenador, para añadir carácter y unicidad a la vez que investigas.

¿Utilizas esta técnica de colocar un micro frente a tus altavoces a menduo o con otros fines? No dejes de compartirlo con el resto de camaradas. Nos encanta investigar y probar nuevas rutas.

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